Crónicas Vampíricas: El Slow

Llegó, al fin, el estreno de El Conde Drácula y qué mejor lugar que en la coctelería Slow, con su oscuridad y sus lucecitas polaroids ochenteras que adornan pero no matan a un vampiro. Rodeados de nuestros amigos de ahora, de los de antes y de los de mucho antes (todos bien juntos pero no revueltos), tuvimos recuerdos para nuestra profesora guineana favorita, para la veinteañera Elisa que le hacía tirabuzones a Serge, para nuestros guitarristas favoritos que tanto hicieron por este proyecto musical, y para cualquiera que se atreva a dejarse querer por un vampiro. Hermes, desde su cabina Star Trek hizo sonar el sonido. También apareció nuestro querido Ruf y su armónica-croqueta iluminando nuestras últimas canciones del día con un toque blues y de lisergia garajera que tanto le/nos gusta. Mencionar el éxito del Photocall vampírico, que le dió un toque cool transilvano a la calle París y por el que pasamos todos a retratarnos en algún momento de la tarde-noche barcelonesa. Agradecimientos y abrazos a todas las personas. Volveremos!


Foto by Carlos Ruf

¡Drácula!

El Conde Drácula nace en Barcelona en 2020 con el reencuentro, 27 años después, de dos amigos del cole: Marcos y Chami. Durante su estancia en el colegio de monjas de la calle Valencia (Inmaculada Concepción) formaron un grupo de Rock (Banana’s) con el que degustaron por primera vez el sabor irresistible de la sangre del Rock and Roll. Tras el final del colegio en tercero de BUP se separaron sus vidas pero algo quedó ahí latente.

La chispa de la nostalgia surgida durante la pandemia vírica reavivó esa pasión y ocasionó el afortunado reencuentro de los dos amigos que decidieron enseguida formalizarlo con una Banda y unas canciones de Rock Primario del que se enamoraron en su adolescencia. Ahora, con unos cuantos años de más pero con tantas o más ganas que nunca fundan El Conde Drácula y reclutan a Luís (Guitarra), Anabel (Batería) y Santi (Bajo) para preparar el directo explosivo y adrenalínico que fantasearon tantas veces.

¡Están en la Machina!


Allá por 1998 compuse esta canción influenciado por músicos cubanos míticos como Bola de Nieve y Rubén González, o la música Exótica de Esquivel o Xavier Cugat. Música alejada del Rock que estaba descubriendo en ese momento y que me sirvió para empezar una nueva etapa como músico después de haber tocado el teclado en bandas de rock estupendas como La Vaca Multicolor, Alicia Golpea o Las Sombras. Poco tiempo después, sin yo saberlo, nacía en Cuba, Alcibiades Durruthy AKA Chino con pasas, mi sobrino (político) actualmente. Y ahora, 20 años después, cerramos de alguna manera el círculo regrabando juntos esta canción cantada por él, Alci, que a pesar de su juventud es ya un cantante con un gran presente y mejor futuro.
Esperamos que os guste. También han participado en la grabación dos de mis músicos favoritos de Barcelona: Al contrabajo Santi Carreras y a la guitarra y el Tres, Paco Peñaranda Peraile
https://open.spotify.com/album/11IoyWfbtYhp3nQ8koZu5g?si=G7CljULYRJqC4mH55z-xpA

Eclipse 27

Barcelona-Donosti, 2020. Una de las cosas que ocurría con la pandemia y el consiguiente confinamiento (el del principio; el de todos en casa y la gente en el balcón con el «sobreviviré») es que teníamos mucho más tiempo libre. Nosotros lo aprovechamos en un intensivo de varios meses para resucitar con todo detalle a nuestro experimento de juventud, nuestra iniciación a lo bestia en la tribu de los músicos chalaos y el sitio de nuestro recreo: ECLIPSE

Barcelona, 1993. Álex y yo nos conocimos por medio de nuestra profe de música, Nuria Olcina. Él tocaba la arpa (como Harpo Marx) pero sobre todo era guitarrista. Y tenía esa guitarra eléctrica azul marino que a mí, con 16 años, me parecía la guitarra más molona mundial. Nuria nos puso en contacto y enseguida conectamos. Lo pasábamos bien: A Álex siempre le parecían bien mis chorradas de adolescente con pretensiones. Y luego él me proponía algo así como: «Vamos a tocar Bach, lo mezclaremos con una intro de arpa de boca distorsionada y lo haremos durar 27 minutos mientras cambiamos de tono cada 16 compases.» Y yo: Si, sí… ¡¡SÍ!! Feedback en inglés. En español: Nos realimentábamos el uno al otro de un modo un poco freak pero muy creativo.
Quedábamos también con muchos músicos por medio de la revista «Primera Mà» (más tarde «Segona Mà») pero nuestra naturaleza algo extrañita era difícil de compartir. Al final se nos unió Luis Font a la batería, Marcos García, amigo mío del cole, a la voz y Ernest Schneider (hijo de nuestra profe Nuria) al violín. Grabamos una maqueta en un 8 pistas analógico en la tienda Adagio de la calle Muntaner (dónde también ensayábamos).

Barcelona, 2021. Muchas cosas han pasado entre 1993 y 2020. Básicamente 27 años. De ahí el nombre actualizado (también para ser más fácil de localizar en Spotify y resto de canales de la Red). Álex vive en Donosti desde hace ya muchos años, y cada uno hemos seguido con la música en otros proyectos aunque Eclipse siempre ha estado en el recuerdo, como una gran inspiración. Pero nos quedó clavada la espina de no haber grabado mejor todo lo que teníamos en mente. Las prisas, la inexperiencia, la falta de medios.

Barcelona-Donosti, 2020. El tiempo muerto del encierro casero, las nuevas tecnologías, el vino confinado, y nuestra insaciable sed de Rock Prog Space Loquesea nos hicieron poner en un gran ON nuestras cabecitas y regrabar aquella maqueta. Esta vez ya era un señor disco, había que habarle de usted: publicado en todas las plataformas y que puede ser escuchado por cualquiera en cualquier momento. Desde aquí os invitamos a hacerlo. Varias escuchas, no es una música de asimilar a primera vista, pero estamos orgullosos de haberla creado y, ahora sí, satisfechos totalmente de como ha quedado grabada.

YOUTUBE:

SPOTIFY:

Próximo concierto: Sábado 2 de diciembre en el Brujas Bar

BRUJAS BAR se complace en presentar a Chamizo y y su Chamiband:
«Una música que rueda con el combustible de un teclado capaz de
iluminar las grandes avenidas y caminar por los descampados más
desalmados. Canciones que se mueven con soltura en lo apacible del pop
y en lo encarnizado del rock. Una música que atrapa y seduce sin
remedio. Se diría que Santiago Chamizo no escribe sobre una partitura,
sino sobre una telaraña.
Presentación del nuevo disco y de la nueva banda, formada por:
Santiago Chamizo (Voz y Teclado), Juan Carlos Muñoz (Bajo), Paco
Peñaranda (Guitarra) y Raul Luque (Batería)»

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Otra visión de «Solo en Barcelona» y las obras de Antonio Chumillas

Ahí van algunas de las maravillas que hizo Antonio Chumillas García para el CD de Chamizo. Cada canción lleva una ilustración vista al detalle (algunas no están en el CD). Vale la pena verlas. Súper Chumi!

http://anteelespejo.viinyl.com
http://bajolalengua.viinyl.com
http://lallavedemipiano.viinyl.com
http://solaenbarcelona.viinyl.com
http://monstruillos.viinyl.com
http://bluesdelosnombres.viinyl.com
http://crimenycastigo.viinyl.com
http://2015unaruinatotal.viinyl.com
http://nuncapodrasolvidar.viinyl.com
http://comosinuncahubieraexistido.viinyl.com
http://lelandpalmer.viinyl.com
http://carnecruda.viinyl.com
http://nobailare.viinyl.com

¡Caramelos para todos!

Ya están aquí los CD’s! Con las obras de arte de Antonio Chumillas, el diseño genial de Joan Carles Muñoz, las letras, un billete de 500 euros: llevan de todo!
Podéis conseguirlos en este enlace por solo 9 euros (incluida una descarga digital del disco y sin gastos de envío en España):
https://chamizo.bandcamp.com/album/solo-en-barcelona-2015

CARAMELOS

Entrevista en el Ruta 66!

Chamizo
Un montón de años lleva Santiago Chamizo al frente de un proyecto que toma el nombre de su apellido y en el que da rienda suelta a toda su imaginación musical. Su nuevo disco se titula Solo en Barcelona y por ahí empezamos a hablar.

¿Por qué llamar a tu nuevo disco Solo en Barcelona?

Quería hacer algo únicamente con piano y voz y escuchando un disco de Thelonious Monk, “Alone in San Francisco”, me hizo gracia el título con ese doble sentido de soledad y que está grabado solo con piano, y me lo hice mío. Y aunque lo que yo grababa acabó mutando hacia algo lleno de instrumentos y colaboraciones me quedé con el título y al final fue como darle la vuelta a su significado. Porque precisamente este disco es en el que menos solo he trabajado de todos los que he hecho. Es todo lo contrario y eso me gusta. Es como las canciones: algo te tortura, lo conviertes en una canción y pasa a ser algo positivo. Creo que, en el fondo, todo en este disco va sobre eso, transformar lo negativo, aprovechando su energía, en positivo. Un poquito de redención de vez en cuando para seguir adelante.

Llevas seis discos desde la más absoluta independencia ¿qué te motiva a seguir?

Esa independencia es la que me permite que pueda hacer lo que me dé la gana siempre y que siga siendo lo que más me gusta hacer y, a la vez, lo que da sentido a todo lo demás. Y por eso es algo que voy a hacer siempre. Me motivan muchas cosas: mejorar en cada grabación, componer mejor, hacer mejores letras, tocar mejor, grabar mejor, etc. Pero vamos, que tampoco es tan autista el asunto, también es un reto intentar llegar cada vez a más gente. Gustar. Que Edu me pregunte cosas… Es una aventura para el resto de mi vida. Tras tantos años sigue siendo excitante.

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